Administradoras

Mi foto
Metropolitana, Chile
¡Bienvenidas/os a nuestro Blog! Los invitamos a comentar y conocer nuestro espacio educativo, somos Estudiantes de Educación Inicial, es muy importante saber tus críticas, opinioes y comentarios para potenciar nuestro Blog. ^_^

viernes, 3 de diciembre de 2010

Ensayo: ¿Se podrá desarrollar el pensamiento para lograr un aprendizaje de calidad?

Tradicionalmente se asocia un buen pensamiento a las habilidades de pensamiento críticas y creativas. Los buenos pensadores tienen habilidades de pensamiento pero, además, tienen motivaciones, actitudes, valores y hábitos mentales que les facilitan el proceso pensar bien. Esto indica que todo buen pensador posee, también, una dimensión afectiva y actitudinal que favorece su alto nivel de pensamiento.
El aprendizaje es una consecuencia del pensamiento porque de los procesos de éste se derivan: Ideas, Conocimientos, Conclusiones, Argumentos en un nivel más elevado se encuentran  juicios,  análisis crítico y de las soluciones de los problemas
            Muchos de los programas para “favorecer el aprendizaje de las destrezas de pensamiento han obviado el hecho de que el aprendizaje escolar es de carácter disciplinar” (García, 1997) y que por lo tanto, “son relevantes junto con los contenidos los propósitos, los métodos y las formas de comunicación de la disciplina” (Perkins, 1999). En este contexto, la adquisición y apropiación de estas habilidades, se realiza, finalmente, a partir de una disciplina concreta, desde su lógica interna, de sus contenidos construidos con unos ciertos métodos y ciertos propósitos
            Para mejorar el pensamiento de los alumnos  en  el aula implica mejorar su lenguaje y su capacidad discursiva. La comprensión de significados se potencia a través de la adquisición de la habilidad de la lectura, la expresión del significado se desarrolla mediante la adquisición de la habilidad de la escritura. Muchos educadores ponen  de manifiesto que aprender a hablar, aprender a pensar y aprender a razonar está mutuamente ligado.
        En nuestros días nadie duda que una de las metas fundamentales de la educación sea enseñar a la gente a pensar, y que para estimular y mejorar el pensamiento en el aula es necesario estimular el lenguaje y  realizar progresos en los procesos del razonamiento.
            Sin embargo, puede suceder que no siempre se desarrollen esas habilidades en los alumnos, o que exista un desarrollo irregular de las mismas y que no sea corregido en los ciclos primarios y secundarios.
            Cuando esto sucede, los alumnos llegan entonces a tener serios problemas al enfrentarse  a materias más complejas del bachillerato como la lógica, las matemáticas, la física, la química, etc.,  incluso muchos alumnos que llegan a la Universidad se encuentran con que carecen de las habilidades más rudimentarias para enfrentar los  retos de ese ciclo.
       Considero que una tarea importante consiste en concientizar, sensibilizar  y preparar a los profesores para que a su vez puedan  instruir a los alumnos en ejercitarse en distinguir un pensamiento confuso de un pensamiento eficaz, un razonamiento correcto de uno incorrecto.
             Si se da a los alumnos oportunidades de razonar sobre cuestiones relevantes que sean  de su interés, éstos podrían desarrollar más fácilmente sus habilidades del pensamiento y al razonar implica descubrir los supuestos sobre los que se asientan nuestras  afirmaciones,  crear o realizar inferencias sólidas o válidas, ofrecer razones convincentes, hacer clasificaciones y definiciones defendibles,  articular explicaciones y descripciones,  formular juicios, realizar argumentos coherentes. En definitiva,  tener  sensibilidad  hacia los aspectos lógicos del discurso  que no han sido muy tomados en cuenta en general en todos los sistemas educativos.
           
            Los criterios para valorar estas experiencias de aprendizaje de las funciones cognitivas son el núcleo del rendimiento cognitivo y el objetivo último tanto para la evaluación como para la intervención. Cuando estas funciones son inadecuadas, su corrección es una condición para modificaciones posteriores y para el enriquecimiento de las capacidades de adaptación del individuo.
           
El aprendizaje no significa adquirir ciertos conocimientos, quedarse con la reproducción de un conocimiento marcado por un proceso determinado la importancia es llevar a cabo la potencialidad de habilidades del pensamiento esto se va desarrollando  por medio de un aprendizaje profundo que implica el dominio,  la transformación y la utilización de ese conocimiento para la solución de problemas reales que se le presenten al educando (Beas, Santa Cruz, Thomsen & Uretras, 2001)
            Aprender de manera profunda implica “comprender de manera profunda”. Esto se logra por medio del establecimiento de relaciones significativas entre los conocimientos previos y la información que debe llegar a constituirse en conocimiento, a través de las dinámicas.
            La dinámica de profundización del contenido tiene que ver con el establecimiento de relaciones de dicho conocimiento con otros más específicos de la misma disciplina.
            Por otra parte, no basta sólo con incrementar o mejorar la calidad de las conexiones que se establecen entre el nuevo conocimiento y los diversos niveles de la experiencia y conocimientos previos (de la vida diaria, PRE-disciplinario y disciplinarios, interdisciplinarios), es necesario también que este enriquecimiento del contenido aprendido se transforme en dominio.
            Un segundo proceso involucrado en el Aprendizaje Profundo tiene que ver con el dominio. El dominar un tópico cualquiera, implica ir más allá de la mera reproducción de dicho conocimiento y es posible observarlo a través de la ejecución de otras operaciones  mentales:“... tales como dar explicaciones, mostrar evidencias y ejemplos, generalizar, aplicar a situaciones nuevas, establecer analogías, representar ese conocimiento en forma diferente, usarlo para resolver problemas de la vida cotidiana, avanzar en el conocimiento estableciendo relaciones inusuales” (Beas, Santa Cruz, Thomsen, & Utreras, 2001, p. 24).
Basándonos en el aprendizaje profundo de los contenidos las habilidades serian entonces todas aquellas vinculadas con la profundización y refinamiento del conocimiento unidas al desarrollo de destrezas intelectuales
            Si bien se requieren obviamente destrezas intelectuales para la adquisición y la integración de nuevos conocimientos, a través de la construcción de significados, organización y almacenamiento de dicha información, es en la profundización del conocimiento donde se “requiere de un tipo de razonamiento y de un nivel de rigor que usualmente es posterior a la adquisición e integración del contenido inicial” (Marzano et al., 1992, p. 81).

Ensayo creado por: Bárbara González H.

Teorías que sustentan el desarrollo del pensamiento y sus aplicaciones en la enseñanza y el aprendizaje.

Algunas aproximaciones a los procesos de pensamiento son propuestas por distintos autores, entre los que destacan Labarrere (1994), quien considera que el pensamiento es un proceso de búsqueda, de descubrimiento, de investigación constante, que se manifiesta a través de la elaboración de las hipótesis,  razonamientos y de emisiones de juicios.[1]
            Robert Swartz plantea tres grandes enfoques en relación con el desarrollo del pensamiento. El primer enfoque postula la enseñanza directa de los procesos y funciones cognitivas, en sesiones separadas de las asignaturas regulares. Los contenidos, por consiguiente, deben ser conocidos y de bajo nivel de dificultad para que el foco esté en la reflexión sobre los procesos. Exponentes de estos programas son, entre otros, los de Feuerstein y De Bono. Este enfoque no sostiene que el aprendizaje de contenidos tiene un segundo orden de importancia. Feuerstein, por ejemplo, en sus primeras incursiones planteó que los profesores deberían estimular las funciones cognitivas junto con la enseñanza de las materias..
            El segundo enfoque corresponde al llamado método infuso, supone que los alumnos no tienen problemas con las operaciones mentales y, por lo tanto busca así refinarlos y activarlos junto con la enseñanza de las materias. Se basa en la premisa de que es más fácil lograr la transferencia de habilidades de pensamiento de un ámbito a otro cuando se aprende en los contextos en que se tendrán que utilizar los procesos que cuando se aprende en situaciones más artificiales. Es un enfoque que busca integrar enseñar a pensar con la instrucción académica regular.
            El tercer enfoque se centra en las disciplinas de estudio como formadoras y modeladoras del pensamiento. La idea es enseñar las disciplinas con toda la complejidad y rigor que éstas tienen, ya que cada una de ellas implica el desarrollo, refinamiento y organización del pensamiento. En este enfoque los contenidos son relevantes.
            Scardamalia y Bereiter[2] (1985) plantearon que la escritura era una gran oportunidad para poder pensar, también,  plantearon que la escritura era uno de los principales vehículos hacia el pensamiento y es considerada como una estrategia cognitiva.



[1] Labarrere, Arthur, Pensamiento, análisis y autorregulación en la actividad cognoscitiva de los alumnos p. 132.
[2]  Bereiter, C. y M. Scardamalia, “Cognitive doping strategies and problem of inert- knowledge”, en Chipman, S. J. Segal y R. Glaser (Comps), Thinking and learning skills. Research and open questions vol. 2, p.45